El marqués Felipe Berardi

Filippo Berardi, entre los personaje más importantes de la historia reciente de la ciudad, nació en Ceccano el 2 marzo de 1830. Hermano de el cardenal Giuseppe, Embajador Papal en Rusia y Ministro de los Trabajos públicos de los Estados Pontificios, aprovechó de las ventajas que este parentesco le garantizaba.
En 1860, cuando empezó su carrera en los negocios de ferrocarriles, Berardi fue acusado de presunto apoyo a los trabajadores en contra de los Estados Pontificios y gracias a la intervención del sumo pontífice fue exculpado. Sus inovadoras ideas en poco tiempo le garantizaron riqueza y fama y el 12 noviembre de 1860, compró todas las propiedades de la familia Colonna en Ceccano. Este hecho tuve gran relevancia y atestigua su poder y sus posibilidades económicas, porque la familia de los principes Colonna tenía muchas propiedades en Ceccano y en los Estados Pontificios tenía todavía mucho poder.
Gracias sus amistad en los ambientes políticos, en el 1861 Felipe Berardi hizo pasar por Ceccano la línea de ferrocarril que conectaba Roma y Nápoles, cambiando poco a poco la vida en la ciudad, que antes de 1861 estaba conectada al casco antiguo y a las zonas Castillo, S. Pedro y Plaza Vieja.
Después del 1870 este célebre emprendedor transformó sus actividades empresariales, que amplió también en Roma, aumentando su riqueza. Además de las rentas inmobiliarias, Berardi tenía muchas entradas de varias empresas inmobiliarias y financieras. A lo largo de veinte años, por su voluntad, se construyeron en Ceccano una fábrica de pastas alimenticias, un molino, hornos de ladrillos y una industria papelera. En la ciudad aumentó el número de los trabajadores en las industrias y también en las obras edilicias, porque fue constuido un nuevo barrio llamado "Borgata" para acoger a las personas procedentes de los campos y los trabajadores edilicios; tambiénse construyeron el Convitto Berardi, edificio que acogía una escuela segundaria (donde enseñaron personajes ilustres como Giovanni Targioni Tozzetti) y el imponente palacio Berardi, proyectado por el arquitecto  Cipolla,  que se encontraba sobre una ribera del río Sacco. Berardi, construyó también otra cañería de agua por la zona baja de Ceccano e hizo restaurar por el mismo arquitecto que proyectó su Palacio, el Castillo de los Condes, que fue llevantado de un piso y embellecido con las almenas.
El panorama de la ciudad tenía que ser muy bonito a finales del siglo XIX: sobre la colina, el Castillo de los Condes  de estilo neogótico, a la izquierda la imponente villa Berardi, al centro el puente sobre el río Sacco donde estaban dos fuentes a forma de león, y en frente la preciosa Fuente de los delfines, proyectada también por el arquitecto Cipolla.
Su intensa actividad capitalista consintió a Felipe Berardi de volverse uno entre los personajes más influyentes de la política. En 1877 fue nombrado Marqués, en 1880 Diputado al Parlamento, dos años después Senador y, además, en 1889 fue elegido Presidente del Consejo Provincial de Roma. El 8 marzo 1895, durante una visita en el manicomio de la Lungara en Roma, Berardi fue asesinado con un pico por un hombre desequilibrado.
Está sepultado en la iglesia de Santa Maria a Fiume.

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