Los condes de Ceccano

 

Las orígenes

 

 

Sobre las orígenes de la familia de Ceccano los historiadores no tienen la misma opinión. El historiador alemán Ferdinand Gregorovius y el historiador italiano Tomassetti afirman que la familia tiene origen alemana.

 

"Entre los montes Volsci emergió la dinastía, dueña de aquella tierra desde épocas muy antiguas, de los condes de Ceccano, conocida también en la Iglesia Catolica por su riqueza y su dignidad. Tenían el poder antes de que tomó el poder la familia Colonna; durante el reinado de Enrique IV, uno de sus antepasados, Gregorio, había el título de conde. La orígen alemana de la dinastía está testimoniada por los nombres de muchos componentes de la familia: Guido, Landolfo, Goffredo, Beraldo, Rainaldo."

De F. Gregorovius, "Storia della città di Roma nel Medioevo", vol.II, Torino, Einaudi, 1973, pp. 1168-1169. Biblioteca Comunale di Ceccano CCN 945.632 GRE 2; véase también G. Tomassetti, "Della Campagna romana nel Medio Evo", in Archivio della Regia Società romana di storia patria, VIII(1885), p. 435

 

 

Otra opinión tiene el historiador ceccanense Michelangelo Sindici. Según él, los condes descenderían del noble Petronio Ceccano, del cual la ciudad tomó su nombre actual (hasta el siglo VII se llamaba "Fabrateria Vetus").

 

"Desde el siglo VII, como probado, vivió Petronio Ceccano noble y conde de Campaña (región a Sur de Roma), de él Ceccano se llama así"

de M. Sindici, "Ceccano, L'Antica Fabrateria", Bologna, Atesa Editrice, 1984 (ristampa anastatica dell'edizione della tipografia Befani di Roma del 1893), p.123 - Biblioteca Comunale di Ceccano CCN (FL) 945.622 SIN

 

 

En su testamento (1348), el Cardenal Annibaldo IV de Ceccano  1348 afirma que el nombre "de Ceccano" es el único y verdadero nombre de la familia.

 

"De genere nostro de Ceccano".

De M. Dykmans, "Le cardinal Annibal de Ceccano (vers 1282-1350) : étude biographique et testament du 17 juin 1348", Bruxelles - Rome, Academia Bélgica, 1973, p. 288, linea 79 (Estratto da: Bulletin de l'Institut historique Belge de Rome, Fasc. 43/1973, pp. 146-344)

 

 

 

 

El condado de los de Ceccano

 

 

La familia de los condes de Ceccano a lo largo de los siglos se construyó un potente estado en los territorios de la "Campagna", entre los montes Ernici y los montes Lepini (llamados también montes Volsci), llegó hasta los territorios de la región de "Marittima" (región a Sur de Roma que comprendía las tierras alrededor de las antiguas Lagunas Pontinas).

 

La extensión de sus territorios se conoce gracias al testamento del conde Juan I (1224). En éste documento se leen las posesiones de la familia, además de Ceccano, los castillos de Arnara, Patrica, Cacume, Monte Acuto, Giuliano, Santo Stefano, Pisterzo, Carpineto, Montelanico, Maenza, Rocca d'Asprano, Prossedi  y tenían propiedades tambié en Alatri, Frosinone, Torrice, Ceprano, Priverno, Sezze y Ninfa.

 

 

"In primis iure institutionis relinquimus Landulfo filio nostro castra videlicet Ceccanum, Arnariam, Patricam, Cacumen, Montem acutum, Iulianum, Sanctum Stephanum, Postertium, Carpinetum et totum quod in castro Mecellanici habemus cum hominibus, servitiis, silvis, viis, itineribus, montibus, pascuis, cultis et incultis et omnibus pertinentiis et tenimentis ad predicta castra pertinentibus et ea omnia que habemus in civitate Alatri, Castris scilicet Frusinone, Turrice et Ceprano et eorum territoriis et tenimentis".

"Item relinquimus iure institutionis Berardo altero filio nostro, castra scilicet Magentiam, Roccam, Aspranam et Stoxeum, cum hominibus, servitiis, silvis, viis, itineribus, montibus, pascuis, aquis, cultis et omnibus pertinentiis et tenimentis ad predicta castra pertinentibus et omnia que habemus in Piperno, Setia, Nimpha et eorum territoriis et tenimentis". TRADUCCIÓN: Sobre todo, para derecho institucional, dejamos a Landolfo, hijo nuestro, los castillos. O sea: Ceccano, Arnara, Patrica, Cacume, Monte Acuto, Giuliano, Santo Stefano, Pisterzo, Carpineto y todo lo que tenemos en el castillo de Montelanico, con críados, servicios, bosques, carreteras, derechos de pasaje, montes, tierras cultivadas u ociosas, con sus propiedades y todo lo que hemos en las ciudades de Alatri, Frosinone, Torrice, Ceprano y en sus territorios y propiedades. De igual manera,  por derecho institucional dejamos a Berardo, otro hijo nuestro, Maenza, Roccasecca, Asprana y Prossedi, con críados, servicios, bosques, carreteras, derechos de pasaje, montes, tierras, aguas, cultivaciones y todo lo que tenemos en Priverno, Sezze, Ninfa y en sus territorios y propiedades.

 

 

El 19 agosto de 1264, Landolfo II, primer hijo de Juan I, escribió su testamento para dividir entre sus muchos hijos su patrimonio.

 

"Cui domino Iohanni reliquit tertiam partem pro indiviso tam Ceccani quam Carpineti et Arenarie, reliquit etiam eidem Patricam, Cacumen et Postertium. Domino autem Anibaldo predicto reliquit aliam tertiam partem pro indiviso tam Ceccani, tam Carpineti et Arenarie, reliquit etiam sibi Fullanum, Montemacutum, Magentum, Roccam Dompneburge, et Aspranam. Dominis vero Guillelmo, Riccardo et Raynerio predictis reliquit communiter inter eos aliam tertiam castrorum predictorum videlicet Ceccani, Carpineti et Arenarie quas tertias ipsis domino Guillermo, Riccardo et Raynerio reliquit quantum ad usumfructum, in vitam eorum tantum..."TRADUCCIÓN: A Juan dejo interamente la tercera parte de Ceccano, de Carpineto y de Arnara, y además Patrica, Cacume y Pisterzo. A Annibaldo, en cambio, dejo interamente la otra tercera parte de Ceccano, de Carpineto y de Arnara, además de Giuliano, Monteacuto, Maenza, Roccagorga y Asprana. A Guillermo, Ricardo e Rainerio dejo, en común, la otra tercera parte de los castillos, o sea de Ceccano, Carpineto y Arnara, solamente en usufructo para siempre.

 "Item reliquit Prossedum ad voluntatem et mandatum predicti dominus cardinalis dividendum inter heredes suos masculos predictos […] Item reliquit iam dicte domine Maccalone uxori sue Castrum Sancti Stephani de Valle, quod obligatum tenet ipsa domina pro dotibus suis".

TRADUCCIÓN: también, dejo Prossedi a la voluntad y al encargo del cardenal Ricardo, de dividir entre su herederos masculinos [...] dejo a Maccalona, su mujer, el castillo de Santo Stefano del Valle (actualmente Villa Santo Stefano), que ella tenía como garantía para su dote...

 

 

 

 

 

 

Los personajes más conocidos de la familia

 

 

Las primeras noticias sobre los condes de Ceccano remontan al siglo XI. La "chronica cassinese" (Crónica de la Abadía de Montecassino) afirma que en 1015 los condes de Ceccano Uberto y Amato donaron al monasterio de Montecassino la iglesia de S. Pietro ad Iscleta, edificio religioso que se encontraba en el territorio de Ceccano.

 

"…hoc tempore oblata est in hoc monasterio ecclesia Sancti Petri ad Iscleta in Campania territorio ciccanense cum maximis circa possessionibus ad Hubberto et Amato comitibus Ciccani et Signiae."TRADUCCIÓN: en este período a ese monasterio (monasterio de Montecassino) fue donata da Uberto y Amato, condes de Ceccano y de Segni, la iglesia de S. Pietro ad Iscleta, situata en "Campagna", en territorio de Ceccano, con muchas propiedad cerca de ella.

 

Desde los siglos XII-XIII, gracias a la mayor influencia política, las informaciones sobre los condes de Ceccano aumentan y se pueden encontrar más informaciones sobre la genealogía de la familia. 

La fuente principale son los "Annales ceccanenses", croníca de de la familia de Ceccano desde 1217. El autor de esta croníca es desconocido; según el historiador Pertz[2], la escribió Benedetto de Ceccano, notario del conde Juan I.

  

Muchos personajes de la familia de los de Ceccano tuvieron prestigiosas cargas eclesiásticas, como los cardenales Gregorio, Jordán y Esteban.

 

 

 

 

Los cardenales Jordán y Esteban de Ceccano

 

Mónaco, luego abad del monasterio de Fossanova (Abadía gótica cerca de Priverno), Giordano devenió cardenal en el 1188 bajo el papado de Clemente III, también porque demostró fidelidad a la Iglesia Catolica defendendiendo algunos castillos de la región de "Campagna". Durante el pontificado de Clemente III, Jordán fue embajador papal en Francia y Alemania. Promovió la reconstrucción de la iglesia Santa Maria a Fiume, que él mismo consagró en 1196 con una fastuosa ceremonia a la cual se invitaron todos los obispos de las regiones de "Marittima" y  de "Campagna".

También el cardenal Esteban fue mónaco y abad de Fossanova. El pontífice Innocenzo III  lo encargó  su camerarius (camarlengo).

Los autores de la vida de S. Domingo de Guzmán hablan del cardenal Stefano sobre un milagro del santo.

S. Domingo, trás la celebración de una misa en la iglesia de S. Sisto, sobre la via Appia, resucitó un caballero muerto, caído de caballo en aquel lugar. El caballero se llamava Napoleone de Ceccano y era el sobrino del cardenal Esteban, allí presente. Una pintura en la iglesia de S. Domingo y Sisto de Roma representa el cardenal Esteban y recuerda este milagro. 

Esteban fundó la Abadía de S. Galgano en Siena y, cerca de ella, una capilla consagrada a la Vergine della Rotonda. Aquí se conserva la imagen del cardenal que ruega delante la Virgen con una antigua inscripción que dice:

STEPHANO DE CECCANO EX MONACHO CISTERCIENSI S.R.E. CARDINALI PIISSIMO.

Stefano Murió en Roma en el 1227 y fue sepultado en la iglesia de Santa Maria Maggiore.

 

 

 

Juan I de Ceccano

 

Hijo de Landolfo y de su mujer Egidia, de la cual se habla en los Annales Ceccanenses por su peregrinación a Santiago de Compostela, el conde Juan extendió las propiedades de su familia.  En el período de su reino, entre los siglos XII y XIII, los condes de Ceccano fueron dueños de un grande y potente estado.

Giovanni fue un personaje muy influyente, que se cuidó de los intereses de su familia en un período caracterizado por la inestabilidad política.

 

En 1190 fue creado caballero ("gladio militia accinctus est" Annales Ceccanenses, p. 288). En 1201 declaró su fidelidad al sumo pontífice Inocencio III, reconociendo de tener Ceccano y todas sus propiedades de la Iglesia Católica[3] y el  pontífice le donó la ciudad de Sezze  [4].

Algunos años después, Inocencio III pasaba a lo largo de las tierras del condado de los condes de Ceccano para ir a Anagni.  Juan escoltó mientras que pisaba sus propiedades con cincuenta caballeros y lo acompañó hasta la tierra de Giuliano (pueblo cerca de Ceccano, que actualmente se llama Giuliano Di Roma). En el castillo de Giuliano, el conde Juan organizó una fastuosa ceremonia con juegos y un magnífico banquete, testimoniado en los Annales Ceccanenses.

 

"Celebrato festo ascensionis Domini Innocentius papa III. egressus Roma venit Anagniam; 16. Kal. Iulii egressus Anagniam invenit domnum Iohannem de Ceccano cum 50 militibus pulcherrime praeparatis ad Alatrum ad conducendum et ludendum coram domno papa usque ad fontem castri Iuliani, ubi inventus est clerus totius terrae domni Iohannis de Ceccano, paratus ad processionem usque intro castrum Iuliani. Ante ianuam ecclesiae domnus Albertus Ferentinus episcopus cum clericis de Ceccano honorifice paratis et indutis vestibus ecclesiasticis, recepit domnum papam, cantando responsorium: Tua est potentia. Finita apostolica benedictione, unusquisque rediit ad propria hospitia, clerici de Ceccano redierunt ad papilionem; extra castrum honorifice praeparatus fuerat eis cibus. Ministri domni papae et cardinalium et aliorum clericorum et laycorum receperunt cibaria honorifice et abundanter pro suo velle in platea, in pane et vino et porcis, in vaccis. in castratis in haedis, in porcellis, in gallinis, in anseribus, in pipere, in cinnamono, in sophrana, in cera, in hordeo et in herba. Post nonam usque in hora coenae cum suis militibus domnus Iohannes de Ceccano in praesentia domni papae iocavit burbudando. Feria tertia alio die domnus papa ivit Pipernum, et cornedit ibi et dormivit; et domnus Iohannes de Ceccano cum toto comitatu suo similiter Pipernum ivit..."TRADUCCIÓN: Celebrada la fiesta dell'Ascension del Señor, el papa Inocencio III salió de Roma y vino a Anagni. Llegado a la ciudad el 16 de junio encontró Juan de Ceccano cerca de Alatri con cincuenta caballeros disfrazados por acompañar el señor papa hasta la fuente del castillo de Giuliano, donde había todos los clérigos del condado del señor Juan de Ceccano, listos para la procesión hasta el interior del castillo de Giuliano. Delante de la puerta de la iglesia, el señor Alberto, obispo de Ferentino, con clérigos de Ceccano, listos y disfrazados con trajes eclesiásticos, acogieron el señor papa, cantando "Tua est potentia". Concluida la bendición apostólica, cada uno de ellos se retiró en su propria habitación y los clérigos de Ceccano se pusieron en una tienda; fuera del castillo se había preparado una cena con una gran cantidad de comida. Los ministros del señor papa, de los cardenales, de los demás clérigos y láicos, se sirvieron abundantemente, según sus deseos, con pan, vino, carne de cerdo o de vaca, puercos, gallinas, patos, pimienta, canela, azafrán, trigo y verdura. Desde las tre hasta la hora de cena el conde Giovanni de Ceccano con sus caballeros organizaron juegos delante del señor papa. El día siguiente, el señor papa marchó hacia Priverno y allí comió y dormió; también el señor Giovanni de Ceccano con todo su ejercito fue a Priverno…

 

 

 

En 1216 Juan persiguió y derrotó Ruggiero dell'Aquila, conde de Fondi,  que devastó los territorios alrededor de Ceccano e hizo prisionero Roberto dell'Aquila, tío de Ruggiero, setenta soldados y un botín. En el mismo año Juan se vendicó de Tomás, conde de Supino y aliado de Ruggiero dell'Aquila, incendió su castillo en Morolo y mató más de cuatroscientas personas. Entre los prisionieros encarcelados en Ceccano, Oddone Colonna, su hermana Mabilia (mujer de Tomás) y su hija. Para recuperar su mujer y su hija, Tomás pagó al conde Juan una grande suma de dinero.

  

"1216. 10. Kalendas Iunii tempore domni Innocentii III. papae venit comes Rogerius de Aquila cum exercitu suo in territorio Ceccano, devastavit segetes Sanctae Mariae Fluminis, et incendit ei unam molam et duas molas Sancti Clementis; et sic rediendo hospitatus est in territorio Castri. Alio die coepit reverti Fundum, et domnus Iohannes de Ceccano insecutus est eum, invenit eum in territorio castri Vallisersae, praevaluit super eum; fugatus est comes, et domnus Iohannes cepit de exercitu suo Robertum de Aquila patruum comitis cum 70 militibus electis et aliis hominibus..."TRADUCCIÓN: El 23 de mayo, a la época del papa Innocencio III, el conde Ruggiero dell'Aquila llegó con su ejercito en nel territorio de Ceccano, derrumbó Santa Maria a Fiume, quemó uno de sus molinos y dos de la iglesia de San Clemente; y entonces, volviendo atrás se quedó en el territorio de Castro. El día siguiente, al volver hacia Fondi, el conde Giovanni de Ceccano lo alcanzó en el territorio del castillo de Vallecorsa y lo derrotó; el conde logró escapar y el señor Giovanni hizo prisionero Roberto dell'Aquila, tío del conde, setenta caballeros y otros hombres...

"3. Kal. Augusti die sabbati castrum Moroli per fortiam domni Iohannis de Ceccano captum est et combustum. Captus est ibi Oddo Novellus de Columna cum undecim suis militibus, et soror eius Mabilia cum quadam filia sua ducti sunt in captionem apud Ceccanum. Peccatis exigentibus de castro Moroli 424 capita tam virorum quam mulierum, tam senum quam parvulolum combusta sunt. Omnes autem reliqui milites et layci redacti sunt sub potestate et fidelitate domni Iohannis de Ceccano sacramento. Domnus Thomas de Supino dolens et tristans dereliquit Campaniam comitis Rogerii de Aquila. et dedit domno Iohanni de Ceccano 1000 libras proveniensium et fecit se fidelem cum sacramento in sempiternum domno Iohanni de Ceccano, et dedit ei filium suum obsidem ad fidelitatem et veritatem conservandam. Domnus Iohannes de Ceccano primo loco reddidit domno Thomae uxorem suam cum filia; domnum Oddonem de Columna cum suis militibus dedit in potestate domni Iohannis cardinalis de Columna."TRADUCCIÓN: El 22 de julio, sábado, el castillo de Morolo fue ocupado y quemado por el conde Juan de Ceccano. Se emprisionaron en Ceccano, Ottone Novello Colonna con once soldados y su hermana Mabilia con una de sus hijas. Según lo que requiría la pena, 424 personas del castillo de Morolo, tanto varones como mujeres, tanto mayores como chicos, fueron quemados. Todos los demás, militares y civiles, se sumetieron jurando fidelidad al conde Giovanni de Ceccano. El señor Tommaso da Supino, triste, abandonó la alianza (Campaniam?) con el conte Ruggiero dell'Aquila, dió al señor Giovanni de Ceccano mil livras, juró de quedarles para siempre fiel y le dió como rehén su hijo como signo de fidelidad. El señor Giovanni de Ceccano antes restituyó a Tommaso su mujer y su hija, después al señor Giovanni cardenal Colonna el señor Ottone Colonna con sus soldados.

 

 

Juan hizo muchos donativos; construyó en Carpineto y Segni el gran oratorio dedicado a S. Tommaso da Cantuaria, donó muchas propiedades a la iglesia de Santa Maria a Fiume en ocasión de la consagración (que hizo su tío, el cardenal Jordán). Los Annales Ceccanenses cuentan el episodio que se verificó durante la consagración de la iglesia. Ausente porque enfermo, el conde Juan llegó a la iglesia luego el discurso del cardenal Jordán y todos pensaron que este hecho fuera un milagro.  

 

"Nondum finito sermone ecce domnus Iohannes de Ceccano, qui graviter infirmabatur in domo sua, advenit sanus intus in ecclesiam; quod videntes omnes homines, pro maximo miraculo recipientes, et quasi per mediam horam stupendo cum ingenti voce gratiarum laudaverunt et benedixerunt Dominum, qui vivit et regnat in coelis."TRADUCCIÓN: No había terminado el sermón y acabó de llegar el conde Giovanni de Ceccano, que estaba gravemente enfermo en su vivienda, sano dentro de la iglesia; viendo todo esto, todos los hombres, creyeron que fuera un grandísimo milagro y se quedaron a boca abierta por una media hora, gritando dieron las gracias y bendijieron el Señor Jesu Cristo, que vive y réina en los cielos.

 

 

 

No se conoce precisamente la fecha de muerte de Juan I; tal vez  murió entre 1224 (fecha de su testamento) y el 1227, porque en un documento de papa Gregorio IX, del 16 abril 1227, se habla de Juan, suponiendo su muerte[5]. (bonae memoriae Iohannes de Ceccano…)

 

 


Cardenal Annibaldo IV de Ceccano

 

Entre los personajes más relevantes de la familia de Ceccano hay Annibaldo IV, personaje influyente en la Iglesia Católica del siglo XIV. Hijo de Berardo II (m. 1321) y  Perna Caetani Stefaneschi, sobrino del cardenal Jacopo Stefaneschi, en los años '20 del siglo XIV fue muy famoso como teólogo en Paris y profesor en la Sorbona. Muy importante fue  su amistad con Francesco Petrarca y Giotto; a ese último artista hizo realizar las pinturas en la iglesia de Santa Maria a Fiume de Ceccano.
En 1326 Annibaldo devenió arzobispo de Nápoles, el año siguiente devenió cardenal de S.Lorenzo in Lucina y en 1332 cardenal obispo de la diocesi suburbicaria di Tuscolo. Él fue también un mecenas: en 1340 hizo realizar al célebre Simone Martini algunas pinturas en la catedral de Notre-Dame-des-Doms en Aviñón, donde parece que fuera representado el mismo cardenal.
Diplomático con éxito, Annibaldo fue enviado muchas veces  por el sumo pontífice hacia los muchos reyes de toda Europa para solucionar los debates y los problemas. Gracias a su intervención entre Inglaterra y Francia durante la Guerra de los Cien Años, no obstante las muchas dificultades, ganó una breve pausa. 
En el período llamado "Papado de Aviñón" (1309-1377) Annibaldo fue nombrado por el sumo pontífice Clemente VI como su representativo en Roma por abrir el Jubileo de 1350; en esta ocasión, él  tenía poderes extraordinarios, como el derecho de vivir en el palacio pontificio, utilizar el ceremonial del mismo papa, crear caballeros, eliminar y quitar excomuniones. Su decisión de reunir los días de permanencia de los pelegrinos en Roma para la indulgencia fue contrastada; para este motivo, el cardenal fue víctima de un atentado donde casi fue matado. Annibaldo fue también encargado de resolver el problema Cola di Rienzo, personaje que luchaba para la república en la ciudad de Roma, arruinada por las luchas entre el Papado y la Aristocracia. Este revolucionario fue responsable de la muerte del cardenal, parece por envenenamiento, el 16 de julio de 1350 a lo largo de la via Casilina, durtante su viaje hacia Nápoles. Su cadáver fue enterrado en la Basílica de S. Pedro en Roma en el altar que su  tío  Jacopo Stefaneschi había conservado para ambos, como atestigua el inventario de Tiberio Alfarano, literato, sacerdote e historiador, autor de una planimetría de la vieja basílica de S. Pietro en Roma y de los palacios cerca de ella. En la planimetría de Alfarano se puede ver en el altare n°87 el sepulcro de Jacopo Stefaneschi donde fue enterrado aunque su sobrino Annibaldo IV de Ceccano.

En Aviñón sigue exisitendo el palacio de Annibaldo. Llamado Livrée Ceccano, el edificio acoge una de las bibliotecas más importantes de la Francia, donde se pueden ver muchos frescos que representan el escudo de armas del cardenal. 

La versión original del testamento del cardenal Annibaldo, escrito el 17 de junio de 1348, Se encuentra en los Archivos de departamento de Vaucluse en Aviñón (Avignon, Arch. Dép. Vaucluse, H, Célestins de Gentilly, n.6).  El texto empieza con los deseos para sus ceremonias fúnebres y para las misas conmemorativas y sigue añadiendo que por la celebración de todo esto él había dejado una gran cantidad de dinero. Dejaba otra suma para la iglesia de Santa Maria a Fiume de Ceccano, donde hizo construir dos capillas, y a las iglesias de San Nicola y  San Giovanni. En el testamento se encuentra también un donativo para la construcción de una iglesia con un monasterio, con el deseo que fuera dejada a los Frailes Menores, sobre una tierra de propiedad de su hermano Jacobo. Digna de nota, también la ingente suma de dinero que dejó  para la Sorbona de Paris.

Desde el junio de 2003 se organiza en el casco antiguo y en el castillo el "Corteo Storico", recreación histórica organizada por la escuela segundaria Liceo Scientifico "M. Filetico" de Ceccano en colaboración con la Alcaldía de la ciudad. Durante la manifestación, con más de cuatroscientos personajes en trajes de la época, revive el encuentro entre el cardenal Annibaldo IV de Ceccano  y su hermano Tómas II, conde de Ceccano, en el año 1350.

 

 

 

Los  Annales Ceccanenses

 

Llamados  también "Chronicon Fossae Novae", porque descubiertos en el archivo de ese monasterio (Abadía de Fossanova), los Annales cuentan con mucha precisión los acontecimientos diarios a lo largo de 150 años de historia de Ceccano. El manuscrito original, conservado hasta 1600 en el monasterio de Fossanova, ha desaparecido. Una reproducción del manuscrito sirvió a Cesare Baronio para la redacción de los Annales Ecclesiastici, pero actualmente los Annales Ceccanenses sobreviven en dos manuscritos: el ms I.42 de la Biblioteca Vallicelliana  en Roma, reproducido a mano por Benedetto Conti de Sora en 1600; y el ms II.D.17 de la Biblioteca Brancacciana  en Nápoles, reproducido por un manuscrito guardado en Roma por Camillo Tutini.
El incompleto contenido de la obra se escribió por primera vez en el 1644 por Ferdinando Ughelli en su texto Italia Sacra;  después el contenido fue corregido y completado antes por Giovan Battista Caruso y luego por Ludovico Antonio Muratori que lo agregó a su obra Rerum Italicarum Scriptores. Otras intervenciones críticas las hizo Giuseppe Del Re, mientras Georg Heinrich Pertz publica los Annales en su obra Monumenta Germaniae Historica. Desconocido es el autor de la Cronaca di Fossanova; los historiadores hicieron muchas hipótesis sin encontrar un acuerdo entre ellos y la cuestión  todavía no se ha resuelto.
La obra habla detalladamente de los intereses del monasterio de Fossanova y empieza desde el Nacimiento de Jesús: añade breves acontecimientos hasta el año 1000 y luego la narración y la descripción de los hechos de la familia de Ceccano se extenden. Desde el año 1187 se habla de Jórdan de Ceccano abad del monasterio de Fossanova; la precisión sobre las muchas noticias atestigua que los condes de Ceccano iban ganando siempre más poder en política. La crónica se interrumpe en 1217, dejandonos informaciones de gran valor histórico.

 

 

 

 


 

 

[1] "Chronica Cassinese" in Monumenta Germaniae Historica, SS, VII, p. 648.

[2] "Annales Ceccanenses", ed. G.H. Pertz, en Monumenta Germaniae Historica, SS, XIX, Hannoverae 1866.

[3] "Le Liber Censuum de l'Eglise romaine…", de P. Fabre-L. Duchesne, I, Parigi 1889-1910, CLXX p. 427.

[4] En la política del sumo pontífice Inocencio III, el condado de los de Ceccano, junto a las  propriedades de los Condes y el nuevo condado de Sora (que el papa donó a su hermano Ricardo), representó un bastión importante cerca de la frontera entre los Estados Pontificios y el Reino de Sicilia.

[5] "Les registres de Grégoire IX (227-1241)", de L. Auvray, Paris 1890-1955, n. 40

 

 

 

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